Johnson’s te ofrece la primera y única rutina del sueño en tres pasos clínicamente probada para ayudar a tu pequeño de los 7 a los 36 meses a dormir mejor. Con ella, lograrás tu objetivo en tan solo una semana. Nuestra rutina de 3 pasos de Johnson’s incluye baño y masaje, dos rituales importantes que estimulan el sentido del tacto y el olfato de su bebé mientras fortalecen su conexión emocional con él y lo preparan para una buena noche de sueño.
Pruébala durante 7 noches y verás la diferencia para tu bebé y para ti.
1º Un baño tibio
La hora del baño es la manera perfecta de empezar la rutina de la hora de dormir del bebé. Usa un producto de baño con un aroma familiar y agradable, como el Champú Johnson’s Dulces Sueños.
En estudios, los bebés a los que se bañaba con un producto de baño con un aroma agradable (frente a los bebés en los que no se usan estos aromas) pasan cerca de un 25% menos de tiempo llorando antes de dormirse.
Además de estimular el sentido del olfato del bebé, la hora del baño supone un contacto físico con el bebé, que puede mejorar su desarrollo psicológico, cognitivo, emocional y social.
2º El masaje del bebé
Un masaje relajante es una manera maravillosa de hacer que tu bebé se sienta seguro, amado y listo para dormir. Utiliza una loción con un aroma relajante como la Loción hidratante Johnson Cotton Touch
Los estudios han demostrado que el contacto físico y los masajes diarios hacen que los bebés duerman mejor y más horas cuando se integran en una rutina para antes de dormir.
El masaje también puede ayudarle a reconocer y responder al lenguaje corporal de su bebé y es una excelente manera de hacer que se sienta seguro. De hecho, las investigaciones muestran que masajear a los bebés no sólo les ayuda a dormir mejor, sino que tiene muchos otros efectos beneficiosos para su salud. Además, este es el momento perfecto para vincularse con su bebé.
3º Relajación
Tras darle a tu bebé un baño tibio y un masaje relajante, es hora de que se duerma con un momento tranquilo juntos, proporcionándole que tenga dulces sueños.
El contacto estrecho entre tu pequeño y tú calma su respiración, dejándole relajado para
dormir, otra razón para que le abraces después del baño.
Asegúrate de mantener un ambiente tranquilo y acogedor. Si eliges alimentarlo en este momento, asegúrate de que no se quede dormido mientras le estás dando el pecho o el biberón. Podría convertirse en algo que tu bebé espera que hagas siempre y puede resultar difícil cambiarlo más adelante. En lugar de eso, puedes ayudar a que tu bebé desconecte aún más leyéndole o cantándole en voz baja.